miércoles, 16 de diciembre de 2009

Yemayá




Yemayá es la deidad superior del templo yoruba. Fue la primera en nacer cuando Olofi decidió crear el mundo, luego de sofocar con agua el fuego que imperaba. De ella nació todo lo que se conoce. Es tan añeja como quien fue su pareja; Obbatalá, quienes dieron vida a los demás orishas.

Reina del amor por excelencia, enseñó a todos los demás lo que es el amor. Su bondad y nobleza la distinguen ante la humanidad. Pero, cuando se enfada es irrefrenable e implacable con quién la indignó, aunque sus castigos siempre llevan el peso de la justicia. Su palabra es tan sagrada como la del propio Obbatalá.

Es quién domina la creatividad y a la madre natura. Es por eso que es a ella a quien se le ruega cuando se tiene problemas con el embarazo. Como madre, tiene la gloria de ser comprensiva con sus hijos. Se le toma como invocadora de la femineidad. Posee las características propias de la Luna. Dicen que es orgullosa y arrogante.

Yemayá es quién reina en el mar con su misericordia y milagros. Por lo tanto se le considera patrona de los marinos. Se le sincretiza con la Virgen de Regla.
Entre los órganos del cuerpo sobre los que ejerce mayor influencia están: el útero, el hígado, el pecho y las nalgas. Las hierbas relacionadas a ella son: el bejuco ubi, laisimón, culantro, malanga, majagua y sábila.

Según las reglas de esta religión, sus hijos cuando pronuncien su nombre deben tocar el suelo y luego besarse la yema de los dedos. En su simbología se encuentran: el sol, la luna llena, el ancla, el salvavidas, un bote, dos remos, una llave, una estrella, y 7 manillas de plata. Los collares que llevan sus devotos los componen 7 cuencas de cristal y 7 azules.





Yemayá es la deidad que representa el principio materno. Es la madre del mundo, la señora de las aguas y la reina de todos los mares. De ella nacen todas las cosas del mundo. Como alta deidad femenina, posee los atributos de la luna.Las figuras de madera africanas que representan a Ye-maya la recrean como una mujer embarazada, con los senos muy grandes, de estatura mediana, pelo rizado y negra como el azabache. Esta Orixá mayor se sincretiza con la Virgen de Regla.Dicen que Yemayá se viste con sayas de siete vuelos, y aunque nadie sabe qué esconde bajo ellas anuncia siempre el nacimiento de la vida. Es comprensiva, inteligente y muy amorosa con sus hijos. No obstante, cuando se enoja, es una guerrera terrible e imaginativa; no en vano es la diosa de las aguas saladas y por ello su furia se asemeja al mar embravecido. Yemayá también es buena vidente, prodigiosa hechicera, iluminada, rencorosa e indómita. Pero, detalle curioso, se dice que tiene un miedo terrible a los perros. Yemayá es también la diosa de la inteligencia y de la racionalidad.Yemayá es bondadosa y paciente con sus hijos, pero también puede mostrarse orgullosa, presuntuosa y altanera. Cuando se enoja provoca calamidades a la persona que la ofende. Los castigos que Yemayá prodiga a sus hijos son duros, inflexibles e implacables. Su severidad es justiciera y exige sumo respeto. Protege a sus hijos de enfermedades relativas al vientre o abdomen y de todo lo que represente un daño físico o la muerte producida por el agua, la humedad o la lluvia.Quien tenga a Yemayá asentada en su cabeza, o sea, los auténticos hijos de la deidad, deben tocar con la yema de los dedos la tierra como saludo y besar la huella de polvo que ha dejado en los mismos antes de pronunciar su nombre.Los atributos de Yemayá marcan su idiosincrasia y carácter. Suyos son el sol y la luna, el ancla, el salvavidas, la barca y las pulseras denominadas Bopa. Suya es también la llave que le da la capacidad de entregar su sabiduría o retirarla, y la estrella de mar que custodia el origen de la vida. Suyas son también las conchas y los caracoles, los corales y todo lo relativo a los fondos marinos. Estos objetos deben estar elaborados en acero, plomo o plata.Yemayá suele usar un manto azul ricamente bordado, una campana y preciosos abanicos con caracoles. Su color es el azul que suele ir acompañado del blanco, en representación de la espuma de las olas


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