martes, 10 de mayo de 2016

LA GRAN MADRE SIEMPRE NOS CUIDA. Rev. Christian Ortiz (Cuadernillo y Audio)




LA GRAN MADRE SIEMPRE NOS CUIDA.
Hay momentos en nuestra vida en que nos sentimos no tan bien. El mundo es una rueda que gira, muchas veces creemos estar arriba y otras más nos sentimos muy abajo. Es justo en estos momentos bajos, en momentos de descenso emocional donde volteamos los ojos al gran espíritu creador, a la Madre Eterna.
Sin embargo estas reacciones, aunque naturales, no denotan una espiritualidad profunda, sino más bien un apego  que se agudiza en los tiempos difíciles, Es muy cierto que como dicen por ahí “Uno se acuerda de lo divino, cuando el dolor es hondo”.
La Gran Madre, Diosa creadora, cuida de todo lo que habita la existencia, es fuerza inminente que sostiene el orden natural, ella siempre está con nosotros, aunque a veces nosotros nos olvidemos de esto. Imagina el mundo natural, hasta el ser más pequeñito está protegido por el amor, los pequeños pájaros tienen sustento, las flores y los árboles son cuidados y enraizados en tierra que los nutrre, nada está desamparado en el mundo.
El mundo es un hermoso regalo para aprender y crecer, es el jardín que la gran madre nos ha regalado, ella nos nutre, nos ama, incluso cuando  nosotros mismos no nos amamos  u olvidamos como hacerlo. Ella es el eco de la vida que nos regala el aliento continuo, el tambor del corazón y la danza de las estaciones.
Es muy cierto que la “vida siempre se abre camino”, que hasta los seres que parecen más frágiles logran seguir adelante, que las flores del desierto se aferran a  la vida, que los grandes dolores son transitorios, que la vida siempre continúa, que nuestros caminos se juntan y se separan. 
Justo cuando pensamos que no podemos más, el espíritu nos dice en un susurro amoroso: No te olvides de que  “La Gran madre siempre nos cuida”

Madre nuestra que estás en los cielos y en la tierra y en todas partes,
Bendita sea tu belleza y tu abundancia,
Trae a nuestros corazones la llave que abre el portal del amor,
Que cada uno de nosotros respete las costumbres de todos los seres
Y el ejercicio del perdón sea parte de nuestra existencia
Que demos la bienvenida en nuestra mesa para compartir con todos
El alimento sagrado.

Madre nuestra que estás en los cielos y en la tierra y en todas partes,
Qué seas la guía de nuestros pasos,
Que el ritmo de nuestros corazones sean con el corazón de la tierra
Y así podemos venerar su bendito ritmo.
Que las estrellas nos guíen en las noches oscuras
Y el sol y luna abrace nuestros cuerpos,

O Gran Espíritu
O Gran Madre
O MUJER SAGRADA.

IMAGENES DE: (1)DORA VELARDE - INSPIRADA EN EL HERMOSO "ORACULO DE LA MUJER SAGRADA" DE MONICA GLUSMAN
Textos de: Rev. Christian Ortiz.
Fraternidad de la Diosa – Compendios 2011 – 2016 ©

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El amor divino es como el amor de una madre en su estado más natural y primordial. Se manifiesta en el acto que nutre, que sana, que cuida y contiene. Es la fuerza que está por debajo, sobre y detrás del todo; nunca nos abandona. 
Solo hace falta que te des un tiempo para percibir al gran espíritu de la vida, está en la canción de tu corazón, en el brillo de la luna y las estrellas, en el olor de la hierba mojada, en el abrazo cálido de otro ser, en el deleite del alimento sagrado.
Esa esencia incognoscible es lo sagrado cotidiano, habla a través de muchas voces y se presenta con miles de rostros, pero es una, es la Gran Madre. 
                                                                       Christian Ortiz.

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